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abril 2017

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EMBARAZO, una apasionante camino

¿Te has quedado embarazada? ¡Enhorabuena! A partir de ahora empieza los nueve meses de embarazo,  una nueva etapa en tu vida llena de ilusiones y alegrías, pero también con algunos miedos y dudas. Lo primero que deberás afrontar es la travesía de 9 meses que supone el embarazo, durante el cual tanto el embrión como tú experimentaréis grandes cambios. En Bebetes queremos acompañarte ofreciéndote un resumen mes a mes de todo lo que va a pasar en tu barriga y en el resto de tu cuerpo… ¡que no es poco!

Primer mes, primeros síntomas

Las semanas de tu embarazo se empiezan a contar a partir del día en que comenzó tu última regla. Al principio, el útero, que albergará al niño y llegará a ser como una sandía, aún tiene el tamaño de un higo, y el futuro bebé mide un cuarto de milímetro, como la cabeza de un alfiler. En cuanto a los síntomas, es posible que te sientas algo cansada y empieces a sentir algunas náuseas, y también puedes sufrir instabilidad emocional y cambios de humor repentinos.

Segundo mes, ¡algo late en tu interior!

Durante el segundo mes, el embrión multiplica su tamaño, y aparecen los ojos, las orejas, la nariz y las extremidades del bebé. Al final de la octava semana, la mayoría de sus órganos ya se han desarrollado en su forma básica, y su corazoncito ya ha empezado a latir. En cuanto a tu cuerpo, aún no se nota que estás encinta, pero es posible que ya necesites una talla más de sujetador, y verás que te aparecen unas venas azuladas debajo de la piel del pecho. Por otra parte, el aumento de tamaño de tu útero hace que tengas más ganas de orinar, y puedes tener dolores de cabeza y náuseas ocasionales.

¡Llegados a este punto, es hora de que empieces a elaborar tu lista de nacimiento! Bebetes te ofrece la primera lista de nacimiento de compra colectiva en la cual tú eliges los regalos, y la gente puede decidir aportar en lo que quiera. No te lo pienses más y abre ya tu lista. ¡Tenemos mucho trabajo por hacer!

Tercer mes, pequeño cabezón…

El tercer mes marca el inicio del periodo fetal, en el cual tu pequeño adquiere forma humana y el tamaño de un kiwi, del cual la mitad es su cabeza (cuando nazca, ésta será una cuarta parte de su cuerpo). Además, aunque aún no puedas notarlo, tu bebé ya ha empezado a moverse por impulsos espasmódicos, señal de que en su cerebro ya hay células nerviosas. Tú también experimentas algunos cambios. Por una parte, notas que tu apetito ha aumentado y es posible que sientas cierta aversión por comidas que antes te gustaban. Por otra, estás más cansada y somnolienta. Tus senos han crecido, tu ropa te empieza a ir justa y tu inestabilidad emocional va en aumento… ¡Ánimo, que esto no ha hecho más que empezar!

Por cierto, ¿ya has decidido si le vas a dar el pecho o el biberón? ¡No hay tiempo que perder, tenemos que ir confirmando los productos que queremos en nuestra lista de nacimineto!

Cuarto mes, empieza su aprendizaje

Entramos en el segundo trimestre de tu embarazo, y éste ya se empieza a notar en tu barriga, que ya desarrolla una ligera curva (lo habrá hecho a principios del mes si estás muy delgada o si es tu primer embarazo). Tu bebé ya puede oír sonidos del exterior, y reacciona a ellos: ¡está empezando a aprender! En su cerebro hay un gran desarrollo, que también hace que empiece a controlar sus movimientos. Y otra gran noticia: el riesgo de aborto ha disminuido radicalmente (el 90% de los abortos espontáneos ocurren en los tres primeros meses). Tú también te sientes mejor: tienes menos ganas de orinar y las náuseas han desaparecido, dando paso a un apetito creciente…

La toma de decisiones! es hora de ir pensando si vas a quere dar a luz en un hospital público o privado. Si todavía tienes dudas entre uno u otro te damos unos cuantos consejos que esperamos te ayuden a decidirte.

¿Cómo vamos con la lista? ¡Revisa que no te dejes nada para tu bebé! Para ello te sugerimos que te fijes en nuestros packs, pues en ellos verás todos los productos que necesitarás para cada ocasión (ropa, productos para dormir, para ir de paseo, etc.).

Quinto mes, ¡ya notas sus movimientos!

El quinto mes marca la mitad del embarazo, y es una etapa crucial, pues por un lado, ya puedes saber si es niño o niña, y por otro… ¡por fin empiezas a notarlo! Su sentido del tacto se está desarrollando muy rápidamente, por eso se toca las manos, la cara y los pies, agarra el cordón umbilical y hace presión en las paredes del útero con los pies y las manos. Aún así, tu pequeño duerme unas 20 horas al día, en las cuales tiene los primeros sueños, condicionados por los estímulos que recibe. El más importante es el que le proporcionan sonidos que recibe tanto de dentro de tu barriga como de fuera, a los que reacciona. Por eso es importante que le des estímulos agradables… ¡quizás sea el momento de empezar a formar a un pequeño amante de la música!

Sexto mes, qué rico el dedito…

Tu bebé ha crecido mucho, tanto que ya no cabe estirado, y por eso a partir de ahora tendrá que permanecer en posición fetal, con las piernas y los bracitos recogidos. Además, explorando su cuerpo y sus movimientos, ha descubierto el placer de chuparse el pulgar, lo que se ha convertido en su actividad favorita. Y si su desarrollo físico va viento en popa, el de sus emociones no se queda atrás: tu pequeño ya experimenta el miedo, ocasionado por los estímulos auditivos que cada vez recoge con más precisión. En cuanto a ti, es posible que te sientas algo dispersa y que el embarazo se te esté empezando a hacer largo… ¡No te preocupes, ya queda menos!

¡Mientras tanto, no olvides que deberíamos tener la lista terminada y ya con aportaciones! Si necesitas que repasemos contigo todos los productos, no dudes en contactarnos. Vamos a prepararnos bien para dar la bienvenida a ese precioso bebé.

Séptimo mes, primeras contracciones

Entramos en el tercer trimestre, en el cual tu bebé doblará su talla y triplicará su peso. Su cerebro se está experimentando un desarrollo increíble, lo que se refleja en parte en sus gestos y movimientos. Tu pequeño ya gesticula como un bebé (sonríe, bosteza, pone cara triste…), y hace unos 20 movimientos leves y dos o tres amplios (los que notas) cada hora. Cuando está molesto, se mueve de forma brusca, y entonces tienes que tranquilizarle acariciando tu tripa; ya verás como él lo sentirá y se calmará en seguida.

¿Y qué hay de ti? Pues como era de esperar, te sientes cada vez más torpe y ya te cuesta hacer un esfuerzo físico sin quedarte sin aliento. Además, puede ser que notes las primeras contracciones, ocasionales e indoloras, y que de tus pechos empiece a salir un primer líquido blanquecino: no te alarmes, es una sustancia preláctea que a veces aparece antes del parto.

Octavo mes, ¡¿falta mucho?!

¡Llega el octavo mes y parece que tu tripa no puede crecer más! No te preocupes, a partir de ahora el feto aumentará mucho en peso, pero ya no crecerá tanto. Además, su tamaño irá aumentando al mismo ritmo que el del útero, pues ya lo llenará completamente. Habrás notado que sus movimientos disminuyen; y aunque no desaparecen completamente, es cierto que tu pequeño pasa mucho tiempo en una misma postura, como meditando. Por otra parte, sus huesos se están desarrollando a gran ritmo, y es probable que le haya brotado pelo en la cabeza (aunque algunos bebés nacen pelones…). ¿Y tú, cómo te sientes? ¿Cansada, con algo de ansiedad y muchísimas ganas de ver a tu bebé? ¡Es normal! Tu pecho sigue creciendo, te cuesta dormir, puede que se te hinchen las manos y los tobillos… ¡Ánimo, que ya no queda nada!

Noveno mes, ¡ya está aquí!

Todos los órganos de tu bebé funcionan perfectamente, y ya se mueve con fuerza: no sólo lo notas, sino que incluso ves el bulto que te sale en la tripa cuando presiona con la rodilla o el codo. Su cuerpo se pone rollizo, y le empiezan a salir las típicas lorzas de los bebés… Tu útero ya es como una sandía muy grande, la presión en la pelvis empieza a resultar dolorosa y tienes calambres en las piernas. A estas alturas, probablemente te cueste mucho dormir, por eso debes intentar descansar durante el día. Y finalmente… tras nueve meses de embarazo, ¡llega el momento del parto! Ten paciencia, porque éste puede durar varias horas, pero si piensas en lo emocionante que será tener a tu bebé en brazos, seguro que se te pasarán todos los males.

¡Desde Bebetes te queremos dar la enhorabuena, mamá! A partir de ahora, ya sabes que puedes contar con nosotros, y como ya te hemos ayudado a hacer la lista de nacimiento, ¡tu bebé llega al mundo con un montón de regalos bajo el brazo!

MI BEBÉ nace en verano

¿Tu bebé va a nacer en verano? ¿Qué vas a necesitar? Pues considerarte afortunada, ya que te esperan unos meses de buen tiempo y paseos al aire libre junto a tu pequeño. Además, ¿sabías que varios estudios han demostrado que nacer en verano tiene algunas ventajas para la salud y el carácter de tu hijo o hija? A continuación te explicamos cuáles son. Y como en Bebetes, además de darte buenas noticias, también nos encanta ayudarte a proporcionarle el mejor cuidado a tu bebé, vamos a indicarte qué es lo imprescindible para que esté sano y cómodo durante sus primeros meses bajo el sol veraniego.

Ventajas de nacer en verano

Como ya hemos dicho, se ha comprobado que nacer en verano puede beneficiar la salud y el posterior crecimiento de tu bebé. Para empezar, es probable que tu pequeño nazca más alto y más fuerte gracias a tu exposición a la luz solar durante el embarazo, que habrá propiciado la absorción de mayores niveles de vitamina D que, a su vez, habrán pasado hasta el feto. El hecho de que reciba buenas dosis de luz solar durante sus primeros meses también ayudará a fortalecer su sistema inmunitario, haciendo que se ponga malito menos veces y que, en caso de enfermedad, se recupere más fácilmente.

Además, estudios psicológicos han descubierto que las personas nacidas en verano ven la vida con una actitud más optimista; esto podría ser debido a que, gracias al buen tiempo, pasan sus primeros meses realizando más actividades al aire libre con sus padres. Este hecho, a su vez, probablemente hará que tu bebé tenga un carácter más emprendedor y aventurero, pues la actividad estimulará sus sentidos y su curiosidad por el mundo que le rodea. ¡Así que ya sabes, a disfrutar el buen tiempo con tu recién nacido!

¿Aún no tienes el cochecito para salir a pasear con tu bebé? Pues no esperes más y encuentra el que más te guste en en el catálogo de Bebetes, donde también disponemos de sombrillas para protegerle del sol.

¿Qué ropa le pongo?

Seguramente te habrás hecho esta pregunta con cierta preocupación, pues no quieres que tu bebé sufra con las altas temperaturas. La respuesta es muy fácil: tienes que pensar sobre todo en su comodidad, así que olvídate de tejidos vaqueros y otras prendas que no le permitan moverse a sus anchas, y cómprale ropa ligera, como bodies y onesis de manga corta o tirantes. Ahora bien, recuerda que debes cubrirle siempre la cabeza y los pies, pues son partes de los recién nacidos que pueden enfriarse con facilidad. Y para proteger su piel delicada, te recomendamos elegir siempre prendas de algodón o de lino, que son transpirables e hipoalergénicas (con riesgo bajo de provocar alergias). En Bebetes te ofrecemos  un catálogo con las mejores opciones para que vistas a tu bebé durante el verano ¡échale un vistazo!

Otros productos esenciales para el verano

Ya nos hemos asegurado de la comodidad de tu bebé, pero más importante aún es tener en cuenta la salud de su piel. Por eso en Bebetes te recomendamos que le mantengas siempre hidratado: puedes hacerlo poniendo unas gotitas de aceite para bebés en el agua de su bañera, y masajeando su piel con crema hidratante después del baño, con lo cual ayudarás a que mejore su elasticidad mientras le regalas un buen rato de relajación. Por otra parte, te va a resultar muy útil tener siempre a mano un arrullo para evitar cambios bruscos de temperatura (por si refresca por las noches o para cuando entréis en algún lugar con aire acondicionado), e incluso para taparle las piernas durante las siestas que se echará entre toma y toma de leche.

Todo esto, por supuesto, lo encontrarás en el catálogo de Bebetes. No dudes en visitarlo y en consultarnos cualquier duda que puedas tener. ¡Estaremos encantados de asesorarte para que el primer verano junto a tu bebé sea inolvidable!

LOS 6 PRIMEROS MESES de tu bebé

¡Un viaje increíble! ¡Prepárate!

¡Ya eres madre, y desde Bebetes te damos la enhorabuena! Pero con todas las alegrías que te trae tu bebé, también vienen algunas dudas y preocupaciones, especialmente en sus seis primeros meses de vida, etapa crucial en su desarrollo. Seguramente (y sobre todo si eres madre primeriza), observarás a tu pequeño y te preguntarás por qué actúa de una forma o de otra, y si su comportamiento es normal. En Bebetes te queremos ayudar, por eso hemos hecho para ti esta pequeña guía donde resumimos las características y la evolución  durante los seis primeros meses de tu bebé.

Primer mes, sueño y protección

Lo primero que observarás es que tu bebé tiene mucho sueño: durante el primer mes, dormirá de 16 a 20 horas al día. Su sueño diurno se interrumpirá a intervalos de 2 o 3 horas para sus tomas de leche, y el espacio entre éstas irá aumentando a medida que el pequeño crezca. Respecto a la alimentación, los pediatras recomiendan que en el primer mes se limite a la leche materna; y si no puedes dar el pecho a tu recién nacido, le puedes alimentar con biberón. En cualquier caso, salvo indicación médica, no es necesario darle ningún suplemento. Por otra parte, observarás que tu bebé se ejercitará estirando las piernas y el cuerpo, y a medida que pasen los días, incluso podrá levantar un poco la cabeza cuando esté boca abajo. Además de necesitar familiarizarse con su cuerpo, en esta etapa tu pequeño aún no verá con nitidez, por lo cual deberás pasearle por los distintos rincones de la casa para que escuche y se familiarice con sus sonidos, y también acunarle para hacerle sentir protegido junto a tu olor y los latidos de tu corazón. Durante ésta etapa, también tendrás que tener cuidado con el síndrome de la cabeza plana. No te preocupes, no es irreversible, pero cuanto antes lo detectes antes le podrás poner remedio. Lee nuestro post sobre cómo corregir la plagiocefalia.

Segundo mes, ¡los primeros sonidos!

En esta etapa, tu bebé empezará a sonreír intencionadamente, a menudo como respuesta a una sonrisa recibida. Sus ejercicios físicos se volverán más complejos: ahora le verás pataleando boca arriba, como haciendo “la bicicleta”; y ya podrá levantar la cabeza apoyándose en sus antebrazos, aunque no durará mucho tiempo en esta posición. También empezará a emitir sonidos y reaccionará a estímulos visuales y auditivos siguiendo objetos con la mirada; entonces será recomendable estimularle con juguetes y sonajeros. Por otra parte, seguirá durmiendo casi todo el día, e irá espaciando el tiempo entre toma y toma de leche. Ésta seguirá siendo su único alimento necesario, a no ser que el pediatra indique lo contrario.

Tercer mes, descubriendo sus manitas

En su tercer mes de vida, el oído y la visión de tu bebé habrán madurado, de manera que reaccionará a ruidos abriendo mucho los ojos, emitirá una mayor cantidad de sonidos y ya verá el mundo en colores. Físicamente, verás que está más rollizo y que realiza movimientos intencionados de brazos y piernas, aunque aún no tendrá una buena sincronización. Eso sí, descubrirá que sus manos son una gran herramienta, y aunque aún puede tener dificultades para sostener objetos, es probable que intente pellizcarte o tirarte del pelo. Su forma de explorar el mundo será llevarse objetos a la boca; y siempre y cuando estos sean seguros y estén limpios, no conviene que se lo prohíbas. En cuanto a la lactancia, posiblemente a estas alturas tu bebé ya dormirá toda la noche y no necesitarás amamantarle hasta la mañana.

Cuarto mes, empezando a socializar

El cuarto mes será crucial en el desarrollo de tu bebé, pues ya podrá sostener la cabeza con firmeza y seguridad, la moverá con cierto control e incluso la girará cuando alguien llame su nombre. Ya reconocerá las caras de las personas de su alrededor, y empezará a desarrollar su sociabilidad, lo cual implicará que ya no quiera estar solo. También dirá las primeras sílabas, como “pa” o “ma”, y reirá a carcajadas. Por otra parte, tendrá un mayor dominio sobre su cuerpo: se girará cuando esté boca abajo y será capaz de sostener objetos y pasárselos de una mano a otra sin que se le caigan. En cuanto al sueño, dormirá entre 8 y 10 horas seguidas durante la noche, y durante el día será conveniente que realice 3 o 4 siestas.

Quinto mes, miedos y enfados

En el quinto mes, verás que la actitud de tu bebé ha cambiado un poco: ya no sonreirá a todo el mundo, sino sólo a los rostros familiares; en cambio, se mostrará vergonzoso o incluso temeroso ante personas desconocidas. También distinguirá entre una voz amable y otra menos amable, y reaccionará a ellas de distinta forma. Se enfadará siempre que no consiga su propósito, y siempre intentará llamar tu atención. El pequeño ya tendrá una gran movilidad, utilizará tanto sus manos como sus pies para jugar, pataleando cuando esté contento, y emitirá sonidos con más frecuencia. Además, en esta etapa se reconocerá en el espejo y, aunque puede que al principio se asuste, después querrá tocarlo y emitir sonidos delante de él.

Sexto mes: papillas, dientes y balbuceos

En este mes, el cuerpo y las manos de tu bebé ya habrán adquirido la fuerza suficiente como para mantenerse sentado e incorporarse cuando esté boca abajo. También estirará los brazos hacia ti para pedirte que le cojas en brazos. Por otro lado, no te extrañes si ves que babea y se lleva más objetos a la boca de lo normal; lo hará a causa de la aparición de sus primeros dientes de leche, que probablemente le ocasionarán molestias. Su visión ya será igual a la de un adulto, y se mostrará muy parlanchín, emitiendo balbuceos sin significado, pero con sonidos que recordarán a palabras como “mamá” o “papá”. En cuanto a la alimentación, el sexto mes será el momento de empezar a darle las primeras papillas, dejando un intervalo de 3 o 4 días entre ellas al principio para detectar posibles reacciones alérgicas.

¡Disfruta el viaje!

Como ves, los primeros meses supondrán un viaje apasionante, pues serás testigo de una serie de cambios muy grandes en sus capacidades físicas y mentales. Seguramente en el camino tendrás dudas y preocupaciones, y desde Bebetes queremos recomendarte que no te las guardes para ti, sino que las compartas con la gente en quien confíes, que aceptes las ofertas de aquellos que quieran ayudarte y que confíes en tu bebé. ¡incluso cuando llore o no le salgan bien las cosas, su frustración y el hecho de volverlo a intentar serán para él una gran fuente de aprendizaje!

QUIERO QUEDARME EMBARAZADA

Todo lo que debes saber sobre los días fértines

En Bebetes sabemos que buscar el embarazo puede ser tarea difícil. Así como hay mujeres que se quedan preñadas al primer intento, a otras les cuesta meses lograrlo, incluso años. Y aunque nosotros poco podemos hacer para ayudarte en este sentido, sí que te queremos dar algunos datos sobre los días fértiles que te pueden ser muy útiles para que te pongas manos a la obra.

¡Conoce tu ciclo menstrual!

Aunque mantener relaciones sexuales en el período de máxima fertilidad no implica un embarazo seguro, sí que aumenta mucho las posibilidades de que se produzca. Para ello, conviene conocer bien el ciclo menstrual. Como sabes, éste puede durar entre 21 y 35 días (teniendo una duración promedio de 28 días), algo que varía entre mujeres y que incluso en una misma persona puede cambiar de un mes a otro. Los días fértiles son los 6 o 7 días centrales del ciclo, o sea, el día 14 a partir del inicio de la menstruación, más los 3 anteriores y los 3 posteriores. Éstos coinciden con la ovulación, es decir, el proceso durante el cual el óvulo desciende por las trompas de Falopio hasta el útero. Si mantienes relaciones sexuales durante estos días, un espermatozoide fecunda el óvulo y éste se adhiere a las paredes del útero… ¡Bingo, embarazo a la vista!

¿Y si tu ciclo es diferente? Síntomas durante la ovulación

Como ya hemos comentado, no todas las mujeres tienen el período cada 28 días; y según la persona, la ovulación puede adelantarse o retrasarse. Si es tu caso, lo mejor es que observes estos síntomas que te ayudarán a identificar cuándo estás ovulando:

· Aumento del flujo vaginal: durante la ovulación, el moco cervical (segregado por el cuello del útero para ayudar a los espermatozoides a llegar hasta el óvulo) aumenta y se vuelve más pegajoso. En cambio, cuando termina la ovulación, pierde elasticidad y se vuelve más seco. Con una rápida observación puedes darte cuenta de la diferencia, y para ello sólo necesitas introducir el dedo en la vagina o tomar una pequeña muestra con papel higiénico.

· Incremento de la temperatura basal corporal: se trata de la temperatura que tiene nuestro cuerpo cuando nos despertamos sin movernos de la cama, y se eleva entre dos y cinco décimas cuando empieza la ovulación, manteniéndose así hasta el final del ciclo (o sea, hasta que empieza el siguiente periodo menstrual). Debes medirla justo al despertarte y sin moverte de la cama, y en la farmacia encontrarás termómetros especialmente diseñados para ello.

¡Espermatozoides al acecho!

Ten en cuenta que los espermatozoides pueden permanecer vivos entre 48 y 72 horas dentro del cuerpo de la mujer, por lo cual si mantienes relaciones dos o tres días antes de la ovulación, el óvulo podría ser fecundado (y, por tanto, podrías quedarte embarazada). En cualquier caso, teniendo controlados tus días fértiles sabrás en qué días tienes más probabilidades de lograr el tan deseado embarazo, e incluso podrás calcular la fecha del posible nacimiento de tu hijo. Desde Bebetes sólo nos queda decir: ¡ánimo y a por ello! Y sobre todo, cuando estés encinta no te olvides de volver a visitarnos para elaborar tu lista de nacimiento… ¡aún tendremos mucho trabajo por hacer!